25 años sintiendo y gozando del amor de mi vida

 In Testimonios

Nuestra hermana Marái José Cano, nos cuenta su gozo de sentirse amada y llamada por Dios, para servir a todos/as como mercedaria de la caridad.

Todo empezó –sólo de forma oficial- un 17 de julio de 1993. Si, sólo oficialmente, porque mi historia con Aquel que me amó, me ama y me amará por toda la eternidad, empezó un poco antes.

No sabría decir cuánto, pero si como. Dios me dio, aparte de otros muchos dones, una conciencia y personalidad rebelde, inconformista y sensible al sufrimiento humano. Siempre andaba quejándome de las diferencias sociales, económicas,….. ¿Por qué yo comía tres, cuatro o cinco veces al día y otros ninguna?, ¿Por qué yo llevaba ropa de abrigo en invierno y de verano cuando hacía calor?, ¿Por qué vivía en un pueblo tranquila y otros morían de hambre o guerra?, ¿Por qué yo tenía una familia que me quería y tantos niños sufrían la soledad, el abandono…?

Todas estas preguntas y muchas más se las hacía a un Dios, para mí en aquellos momentos, casi desconocido. Recuerdo que se las hacía después de venir de “marcha”, de estas con amig@s, de venir del instituto,… Quiero repetir “después de venir” porque sentía un gran vacío, sentía que debía hacer algo, no sabía qué, pero si sabía que mi vida no estaba plenamente llena.

Vivía en un mundo que no entendía –tampoco ahora es que lo entienda-, le cargaba la responsabilidad a Dios, a ese Dios que mi madre le rezaba. Y fue, no por casualidad, sino porque Él lo quiso así, como me llevó a preguntarle a Él. ¿Si eres ese Dios bueno y misericordioso porque existe tanto mal, tanta injusticia, tanta indiferencia,….? Fue entonces cuando escuché en el fondo de mi corazón “te he dado una vida, te he dotado de muchos dones, QUIERO QUE SEAS MIS MANOS Y MIS PIES.”

ASI FUE. Y después de muchas dudas, luchas internas, obstáculos muy diversos, Él, que era quien me llamaba, me hizo vencerlos todos.

ASI ES. 25 años imbuidos de deseos de amarle cada día más. Amarle en un amor concreto, con gestos y comportamientos hacía aquellos que me rodean, porque son SU rostro visible. Estuve en misiones muy diversas: con ancianos, a los que quiero con toda mi alma, a los que acompaño en los últimos días de su vida para el gran Encuentro con el Padre de la Misericordia; estuve con chic@s con problemas de adicción a sustancias, personas internamente destrozadas –la mayoría desde la más tierna infancia-, también con ellos y, trabajando desde la psicología humanista, me descubría y me sentía merced, pequeña, pero merced, y mi vida crecía y crecía con lo que cada uno me aportaba, tanto en prisión como fuera; estuve casi 6 años con inmigrantes, ellos que se juegan la vida para “salvarla” de la guerra, el hambre…. DIOS me ha enseñado TANTO, TANTO…

ASI ES. 25 años queriendo ser canal de misericordia y fuente de Merced allí donde la congregación me ha enviado, nuevamente con ancianos.

ASI ES. 25 años queriendo revivir los rasgos que tanto anhelo de Él.

ASI ES. 25 años de luces, de sombras, de muerte y resurrección, pero 25 años con mi lámpara encendida buscando, en el ENCUENTRO CON EL DIOS DE LA VIDA cada amanecer, el aceite que la mantiene viva.


ASI ES. 25 años queriendo descubrir, amar y servir cada día allí donde Su voluntad me lleve, viviendo con el espíritu de Jesucristo Redentor.

Hoy mi vida es un canto de acción de gracias al DIOS DE LA VIDA, por tanto amor y fidelidad inmerecida. Acción de gracias a ti P. Zegrí por dejarnos éste carisma; a la congregación por acogerme, por posibilitarme ésta experiencia existencial de merced y misericordia. Acción de gracias por todas y cada una de las hermanas con las que conviví y me relacioné, por aquellas que entregaron su vida y que, fueron forjando la historia de la congregación e hicieron posible que el carisma llegara a nosotras. Todas ellas enriquecieron mi vida.

ASI ES Y ASI QUIERO QUE SIGA SIENDO EL RESTO DE MI VIDA. Para ello me pongo, un día más, bajo la mirada tierna y motivadora de María de la Merced, nuestra sin igual Madre y Protectora.

Hna. María José Cano, mc